MENGOBA

Principios Mengoba NUESTRA FILOSOFÍA DEL TRABAJO I. Conocimiento de los suelos  Conocer la composición de los suelos y mantenerlos como un sistema vivo. Arar, escavar, amontonar y airear la tierra. Usar abonos orgánicos y controlados.  II. Cuidado de la Biodiversidad  Conservar un ecosistema rico y diverso. A través del cuidado de la flora con sembrados , barbechos de flores, setos naturales o mantenimiento de las zonas arboladas. Respeto a la fauna aplicando remedios naturales para repeler insectos o apoyando la presencia de abejas con la implantación de colmenas a los alrededores de las viñas.  III. Variedades autóctonas Trabajar con variedades autóctonas, mejor adaptadas al entorno y que reflejan su autenticidad en los vinos.   IV. Tratamientos no agresivos Las dosis de cada tratamiento deben estar proporcionados al riesgo de la enfermedad o plaga. La reducción de las dosis y el uso de moléculas biodegradables permiten tratar la viña de manera más suave y aseguran su salud y pervivencia.   V. Rechazo a los herbicidas  Queda totalmente descartados. Las viñas se labran con el arado y sus alrededores se desbrozan con moderación.  VI. Bajos rendimientos  Son esenciales para la calidad de un vino. Las bajas producciones por cepa aseguran una óptima maduración y concentración. Sólo se realizarán aclareos de racimos si es estrictamente necesario, al igual que el aporte de abonos orgánicos. Las podas deben ser adaptadas tanto en invierno como en verde.  VII. Selección en viña y maduración El tipo de vino que se desea elaborar es una selección que se lleva a cabo en la viña, antes de su llegada a la bodega. Siempre a través de una vendimia manual de uva sana y en el punto adecuado de maduración   VIII. Vinificación tradicional Solo los métodos tradicionales expresan al máximo el "terroir". El uso de levaduras autóctonas de cada viñedo favorece la diversidad de aromas y la personalidad de los vinos. Si se respeta el origen de la uva se logran vinos auténticos. También limitando las dosis de sulfuroso y no usando “chips” ni productos que puedan alterar los rasgos aromáticos.

Principios Mengoba
NUESTRA FILOSOFÍA DEL TRABAJO
I. Conocimiento de los suelos

Conocer la composición de los suelos y mantenerlos como un sistema vivo. Arar, escavar, amontonar y airear la tierra. Usar abonos orgánicos y controlados.

II. Cuidado de la Biodiversidad

Conservar un ecosistema rico y diverso. A través del cuidado de la flora con sembrados , barbechos de flores, setos naturales o mantenimiento de las zonas arboladas. Respeto a la fauna aplicando remedios naturales para repeler insectos o apoyando la presencia de abejas con la implantación de colmenas a los alrededores de las viñas.

III. Variedades autóctonas
Trabajar con variedades autóctonas, mejor adaptadas al entorno y que reflejan su autenticidad en los vinos.

IV. Tratamientos no agresivos
Las dosis de cada tratamiento deben estar proporcionados al riesgo de la enfermedad o plaga. La reducción de las dosis y el uso de moléculas biodegradables permiten tratar la viña de manera más suave y aseguran su salud y pervivencia.

V. Rechazo a los herbicidas

Queda totalmente descartados. Las viñas se labran con el arado y sus alrededores se desbrozan con moderación.

VI. Bajos rendimientos

Son esenciales para la calidad de un vino. Las bajas producciones por cepa aseguran una óptima maduración y concentración. Sólo se realizarán aclareos de racimos si es estrictamente necesario, al igual que el aporte de abonos orgánicos. Las podas deben ser adaptadas tanto en invierno como en verde.

VII. Selección en viña y maduración
El tipo de vino que se desea elaborar es una selección que se lleva a cabo en la viña, antes de su llegada a la bodega. Siempre a través de una vendimia manual de uva sana y en el punto adecuado de maduración

VIII. Vinificación tradicional
Solo los métodos tradicionales expresan al máximo el «terroir». El uso de levaduras autóctonas de cada viñedo favorece la diversidad de aromas y la personalidad de los vinos. Si se respeta el origen de la uva se logran vinos auténticos. También limitando las dosis de sulfuroso y no usando “chips” ni productos que puedan alterar los rasgos aromáticos.